La cefalea o dolor de cabeza es uno de los trastornos más frecuentes del sistema nervioso. Puede tratarse de un dolor leve, de baja frecuencia, que resuelve rápidamente con analgésicos o por el contrario, ser de tipo recurrente o crónico, severo e invalidante.
La cefalea puede ser primaria o secundaria. En la cefalea primaria el dolor de cabeza es el principal síntoma de la enfermedad y en la cefalea secundaria es cuando el dolor de cabeza está asociado a otra enfermedad.
Las cefaleas primarias más frecuentes son la cefalea tipo tensión y la migraña.
La cefalea tipo tensión es la más común de las cefaleas primarias. Afecta más a las mujeres que a los hombres en una relación de 3:2. Se describe como una especie de banda de presión u opresión alrededor de la cabeza, que a veces se irradia al cuello o desde este. Se puede relacionar con el estrés o con problemas osteomusculares del cuello.
La cefalea tipo migraña (o «jaqueca») suele aparecer en la pubertad, afecta principalmente al grupo entre los 35 y los 45 años de edad, más frecuente en mujeres. Se asocia con antecedentes familiares de dolor. Se caracteriza por ser un dolor de intensidad moderada a severa, de un solo lado de la cabeza, pulsátil, con náuseas, vómitos, sensibilidad exagerada a la luz, olores y al sonido y puede durar desde 1 hora hasta 2 ó 3 días. En un 25% de los pacientes, tiene aura que puede ser visual ,sensitivo, motor o del lenguaje.
Según el Primer Estudio de Prevalencia sobre Migraña realizado en el país por la Sociedad Neurológica Argentina en el año 2019, el 53% de los argentinos adultos presentaron algún tipo de cefalea en los últimos 12 meses. Únicamente el 32% fue diagnosticado por un profesional. 6 de cada 10 migrañosos decide automedicarse para combatir el dolor y sólo un 12% toma analgésicos recetados por el médico.
¿Cuándo consultar?
- Si se siente como el peor dolor de la vida y es de inicio súbito o repentino (consultar en urgencias, no demorar la consulta)
- Si es un dolor de reciente inicio o distinto al habitual
- Si aumenta la intensidad o la frecuencia habitual de dolor
- Si los analgésicos habituales no mejoran el dolor y/o necesita consumir más de 4 a 5 analgésicos por mes
- Si al dolor se agregan problemas en la visión, la fuerza muscular, la sensibilidad o dificultad para hablar
- Si el dolor es desencadenado por esfuerzos (físicos, sexuales, tos).
PUEDEN HABER VARIACIONES EN EL TRATAMIENTO MÉDICO RECOMENDADO BASADO EN LA HISTORIA CLÍNICA DE CADA PACIENTE.
ANTE CUALQUIER DUDA, CONSULTE A SU MÉDICO.
